

Luis Felipe Astete Enciso es el nombre de este trovador errante. Ex estudiante de la Universidad 'La Cantuta', que ahora va a donde la música lo lleve. Toca una cumbia y dos valses mientras alterna bromas con los pasajeros. Antes de ponerse a tocar me había dicho: "Cuidado con las zapatillas de $100!" refiriéndose a mis asquerosas "Converse". La risa de mi parte fue inevitable. Al terminar le pido una entrevista, a la que accede con gusto. Me cuenta que prácticamente nació con la afición a la música y que su fuerte es la percusión e instrumentos de viento. Pasó de ser baterista de rock a intentar con la cumbia, y ahora simplemente toca lo que le gusta por su cuenta, que básicamente es aquella música que rose lo criollo (música nacional). "La música nacional esta media abandonada, y personalmente pienso que hay un retroceso cultural en nuestro país". "Yo toco por pasión y también para poder vivir". Por su cuenta ha logrado ingresar a concursos y festivales musicales en los que fue reconocido su talento con premios. "Una vez me dejó en segundo lugar un grupo de reggaeton, movieron más a la chibolada". Es un artista que toca en buses, en festivales y en donde sea que haya gente gustosa de compartir sonidos nacionales. Por lo mismo que para de aquí a allá decidió tomar de nombre artístico el mismo que el del presonaje principal de una radionovela cubana: "Takumán, el vengador errante", nomás que en vez de ser un vengador es un trovador.
Nos despedimos cordialmente y no pude evitar pensar en cuál sería su siguiente rumbo.
*Se respetó la ortografía de la tarjeta del artista.